
Hoy día por el poco tiempo que tenemos para preparar alimentos o por economía, se ha vuelto muy común consumir sopas instantáneas. El problema con estas sopas es que vienen envasadas en plástico o unicell, llamado comúnmente duropor, y al ser calentadas generan dioxinas.
Las dioxinas son cancerígenas, mutagénicas, persistentes, bioacumulables, tóxicos y volátiles; las consecuencias en la salud humana, animal y vegetal son muy graves. En el humano, está la aparición de algunos tipos de cáncer: piel, cataratas, y cambios en el sistema inmunológico. En conclusión, la dioxina es carcinógena y altamente tóxica para ser humano, perjudican al sistema inmunológico y alteran el sistema hormonal.
Existe el reporte de la muerte de un estudiante del Reino Unido, clínicamente, se determinó que tenía esclerosis artificial del intestino; su estómago estaba forrado de cera, debido al alto consumo de sopa instantánea.
El estudiante murió cuando lo operaron para tratar de remover esta cera. Los vasos de "duroport" o "unicel", tienen una capa de cera que el hígado no puede eliminar si se ingiere regularmente. El unicel de las orillas internas del vaso, al momento de hervir junto con los ingredientes de la sopa, café, chocolate etc. crea microaleaciones que se introducen al intestino. La formación de la costra interna, comienza por el intestino delgado, sigue al grueso hasta el hígado; de tal forma, que se puede provocar constipación, mala absorción y cáncer.
Recientemente el reconocido Dr. Edward Fujimoto gerente del Programa de Bienestar del Hospital Castle y distinguido catedrático de la Universidad Johns Hopkins alertó sobre el peligro. En un reporte científico de la Universidad, se explicó que la combinación de grasa, temperaturas elevadas y plástico, libera dioxina en forma de vapor que se introduce en la comida y en última instancia, en las células de nuestro cuerpo. Cuando se tapa la comida con plástico autoadherible y está muy caliente, el plástico deja caer gotas cargadas de toxinas venenosas sobre la comida.
Se concluye que debe sustituirse su uso por recipientes o vajillas de vidrio o cerámica. Los alimentos preparados y congelados, instantáneos, etc., tienen que sacarse de su empaque original y calentarse en otro tipo de recipiente.
El informe también alerta sobre el agua en botellas plásticas. Se recomienda guardar el agua filtrada en jarras de vidrio si va a enfriarla en el refrigerador; evitar el uso de vasos de poliestireno para bebidas calientes como chocolate, café o té, prefiriendo el cartón revestido o las tazas de cerámica o barro.
No vaya a pensar que esta es una campaña contra las sopas instantáneas, puede seguirlas consumiendo si quiere, pero hay que sacarlas del vaso para calentarlas. Para cualquier otra bebida caliente es preferible utilizar vasos de cualquier otro material que no sea plástico.